Viu Sant Andreu

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De Barcelona al mundo, FUJIMAE es tradición y compromiso con las Artes Marciales

31 de julio de 2025

Con más de treinta años de trayectoria, ha pasado de ser una singular tienda de espíritu familiar en el centro de Barcelona a convertirse en una marca internacional de referencia para quienes viven las artes marciales con pasión. Su crecimiento, lejos de responder a una estrategia planificada, se ha nutrido de la conexión con una comunidad que pedía algo más que productos de calidad: comprensión y respeto por la tradición.

Hablamos con Rosi Gómez, Brand Manager de FUJIMAE, para conocer el origen de la marca, su manera de entender la evolución en un sector tan de nicho como el de los deportes de combate, y cómo consiguen mantener intacta su filosofía en un entorno cada vez más competitivo y con mayor presencia de grandes superficies.

Lleváis más de tres décadas en el sector. ¿Cómo nació FUJIMAE y qué os llevó a enfocaros en las artes marciales y los deportes de combate?

FUJIMAE se fundó a principios de los años 90 como un negocio familiar en el centro de Barcelona, muy cerca de la conocida Plaza Sant Jaume. Inicialmente, la tienda se pensó como un espacio cultural, donde se ofrecían muebles artesanales, objetos únicos y publicaciones especializadas. Pero entre aquellos artículos, empezamos a incorporar también uniformes de artes marciales, sin imaginar que ese gesto marcaría el inicio de un proyecto mucho más ambicioso.

De forma casi inesperada, nos dimos cuenta de una necesidad real. Practicantes de distintas disciplinas venían a la tienda porque no encontraban este tipo de productos en otros lugares. Así que la ropa fue el comienzo, luego llegaron las protecciones, armas de entrenamiento… Así entendimos que había una comunidad apasionada, con necesidades concretas, que no se sentía representada por ninguna marca. La tienda se convirtió en un punto de encuentro para ese mundo, gracias a una escucha constante, cercanía real y una firme voluntad de mejora.

A medida que crecíamos, también lo hacía nuestro compromiso. Fuimos los primeros en publicar un catálogo especializado en artes marciales en España. Creamos una biblioteca, y luego una videoteca, en una época en la que apenas existía contenido técnico accesible. Se amplió la gama de productos con el objetivo de adaptarnos a la evolución del sector, y desde entonces, nuestra filosofía ha sido estar al servicio del practicante, trabajando el mayor número de disciplinas, desde el equipamiento más esencial hasta el más exclusivo, incluyendo todos los complementos necesarios para la práctica. Nuestra intención nunca ha sido limitarnos, sino construir una oferta completa, transparente y honesta.

El mismo nombre de FUJIMAE transmite esta filosofía. Por un lado, hace referencia a una montaña sagrada, símbolo de respeto, fortaleza y permanencia; por otro, es el acrónimo de Martial Arts Enterprise y recoge también las iniciales de quien fundó la empresa. En japonés, la palabra “mae” (前) significa “adelante” o “lo que viene”, una idea que encaja perfectamente con nuestra actitud como marca: avanzar siempre respetando la tradición, pero con una visión clara de futuro.

Esta combinación de intuición, cercanía y compromiso con todo el espectro marcial es lo que sigue guiando nuestro camino. FUJIMAE nació en el punto de encuentro entre tradición e innovación, y desde ahí seguimos construyendo, con raíces firmes, pero siempre mirando hacia adelante.

Desde FUJIMAE fomentáis una visión de las artes marciales como una forma de vida basada en valores. ¿Cómo conseguís mantener esta filosofía en el día a día dentro de un mercado cada vez más competitivo?

Para nosotros, las artes marciales no son simplemente una práctica física ni un producto comercial. Son una forma de vivir guiada por valores como el respeto, la disciplina y la mejora constante. Esta convicción se refleja en todos los aspectos de nuestra forma de trabajar, desde el desarrollo de los productos hasta la manera en que tratamos a nuestros clientes.

Para mantener viva esta filosofía, no solo la aplicamos internamente, sino que también buscamos colaborar con personas, clubes y distribuidores que comparten nuestra visión y valores. Así conseguimos que la esencia ética y cultural de cada disciplina perdure, incluso en un contexto donde las modas parecen marcar el rumbo. Para nosotros, no se trata de seguir una tendencia, sino de honrar la tradición.

Las artes marciales también están sujetas a tendencias. ¿Qué disciplinas han ganado más fuerza en los últimos años y cómo ha respondido FUJIMAE a la nueva demanda?

Como ocurre con cualquier expresión cultural o deportiva, las artes marciales también viven ciclos de popularidad. En los últimos años hemos observado un crecimiento importante en disciplinas como MMA, BJJ, Krav Maga y otros entrenamientos híbridos que combinan técnica con preparación física. También el fitness de combate ha ganado popularidad, acercando las técnicas marciales a entrenamientos más generales.

Nuestra forma de responder a estos cambios ha sido mantener la escucha como prioridad. Estudiamos las necesidades de cada disciplina, los movimientos, el contacto, el tipo de entorno, y adaptamos nuestros productos en función de ello. Esto implica utilizar materiales más avanzados, patrones que respeten la ergonomía, refuerzos adecuados y diseños que optimicen el rendimiento sin perder nuestra autenticidad.

Nos entusiasma esta evolución hacia entrenamientos más híbridos porque creemos que expresan la esencia real de las artes marciales: un camino en constante desarrollo donde todo puede sumar. No vemos las disciplinas como compartimentos estancos, sino como partes de un mismo conjunto que une cuerpo, mente y técnica.

¿Cómo ha cambiado el perfil del practicante? ¿Observáis nuevas motivaciones o públicos diferentes?

Muchísimo. Hoy en día la comunidad es más diversa, rica y abierta que nunca. La presencia de mujeres ha aumentado significativamente, así como la de personas adultas que se inician por motivos como la salud física, el bienestar mental o el crecimiento personal.

Aunque el público infantil sigue siendo clave, lo más interesante es que ya no se entrena solo para competir. Hay quien lo hace por autoconocimiento, para superar miedos, aprender a defenderse, encontrar equilibrio o simplemente sentirse mejor. Y eso, para nosotros, es lo más valioso.

Creemos que las artes marciales tienen algo que ofrecer a cualquier persona, y ver cómo este espectro se amplía es una señal de que vamos por el buen camino.

Tenéis uno de los catálogos más completos del sector. ¿Cómo decidís qué incluir y qué dejar fuera? ¿En qué disciplinas estáis creciendo con más fuerza?

Nuestro catálogo es fruto de un equilibrio entre escucha y experiencia. Recogemos las opiniones del practicante, analizamos lo que se mueve en el mercado y trabajamos codo con codo con especialistas que conocen las necesidades reales de cada disciplina. No añadimos nada sin un motivo claro; si un producto no cumple con nuestros estándares de calidad, funcionalidad y fidelidad a la práctica, preferimos no incorporarlo.

Ahora mismo estamos creciendo especialmente en deportes de combate como MMA, Boxeo, Muay Thai o Kickboxing. Son disciplinas que requieren un alto nivel técnico y que evolucionan con rapidez. A la vez, seguimos cuidando líneas muy especializadas en disciplinas tradicionales como el Kendo o el Iaido, donde el respeto por cada detalle es fundamental.

Nuestra meta no es tener de todo, sino tener lo mejor para cada disciplina. Un catálogo amplio, sí, pero sobre todo coherente y creado según nuestros propios criterios.

¿Hay disciplinas especialmente complejas a la hora de desarrollar material técnico?

Sí, las hay. El Taekwondo olímpico, por ejemplo, es una disciplina especialmente exigente por su reglamentación, que cambia a menudo, por el uso obligatorio de tecnología y por las altas exigencias físicas del combate. El Judo también plantea retos importantes: la resistencia del material, el peso, el comportamiento del tejido al agarrarse...

Sabemos que aún no llegamos como quisiéramos a todas las disciplinas, pero estamos trabajando intensamente para lograrlo. Nos apasiona el reto que implica diseñar material para personas que se exigen al máximo. Eso nos obliga a superarnos como marca.

Más allá del producto, ¿cómo os implicáis en el desarrollo de clubes, gimnasios y dojos?

Para nosotros, los clubes y gimnasios no son solo clientes, son parte de FUJIMAE. Nos implicamos en su día a día, escuchamos sus peticiones e intentamos ofrecer soluciones reales a sus necesidades.

Trabajamos para ofrecerles el mejor precio, el mayor apoyo y, por supuesto, el material más exigente en calidades y acabados. Además, patrocinamos eventos, apoyamos torneos, organizamos talleres y facilitamos el acceso a equipamiento personalizado. Incluso colaboramos con ellos en nuestras tiendas para que puedan mostrar su oferta y conectar con más personas. Queremos que sientan que estamos a su lado. Porque si ellos crecen, las artes marciales también lo hacen.

¿Colaboráis con atletas y entrenadores en activo para desarrollar vuestros productos?

Sí, y esta colaboración es imprescindible. Trabajamos con atletas, no siempre los más mediáticos, pero sí muy comprometidos. Personas que entrenan día a día y conocen en profundidad lo que se necesita en el tatami o en el ring.

A través de ellos recogemos sugerencias e impresiones que tienen un impacto directo en el desarrollo de nuestros productos. Su experiencia es clave para detectar matices que marcan la diferencia.

¿Qué criterios seguís a la hora de patrocinar eventos o elegir embajadores de marca?

Buscamos autenticidad, coherencia y conexión con nuestros valores. No nos fijamos solo en el número de medallas o seguidores, sino en personas y proyectos que encarnen lo que entendemos como el espíritu de las Artes Marciales: esfuerzo, respeto, constancia y comunidad.

Valoramos tanto el resultado como el camino. Queremos personas que enseñan con pasión, que entrenan de forma comprometida y que ayudan a crecer a quienes les rodean. Eventos que aportan a la comunidad, que transmiten los valores que defendemos y que respetan la tradición, aunque sean humildes. Si algo no representa lo que creemos, no participamos. Y si algo suma de verdad, ahí estamos.

¿Cómo se percibe FUJIMAE en el exterior? ¿Se os reconoce como marca española o catalana?

Curiosamente, muchos clientes internacionales no saben que somos una marca española o catalana. A menudo se sorprenden. Pero sí, FUJIMAE nació aquí y aquí seguimos, con sede en Martorell (Barcelona), desde donde gestionamos cada área de la empresa. También tenemos tiendas físicas en Barcelona y Madrid.

En el exterior, lo primero que se percibe es la calidad técnica, la coherencia del catálogo y el respeto por las Artes Marciales. Nos conocen más por cómo trabajamos que por el origen, y eso nos parece una buena señal.

Estamos orgullosos de ser una marca con presencia en más de 40 países. No pretendemos aparentar más de lo que somos. Solo intentamos hacer las cosas bien y dejar que ese éxito nos abra el camino. Y está funcionando: cada vez más aficionados, clubes y distribuidores confían en nuestros productos por lo que hacemos y por cómo lo hacemos.

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